La inflación anual en México se ubicó en 3.45% durante septiembre de 2026, por encima del 3.26% registrado en agosto y con dos meses consecutivos de aceleración.
El repunte estuvo impulsado principalmente por componentes no subyacentes, entre ellos frutas, verduras, energéticos y tarifas administradas por el Gobierno.
Productos de consumo cotidiano como jitomate y cebolla registraron incrementos importantes durante el mes, mientras algunos bienes y servicios mostraron disminuciones.
La inflación subyacente, que suele utilizarse para observar la tendencia de mediano plazo, se ubicó en 3.75%, con mayores presiones en servicios.
El dato importa para los hogares porque una inflación menor a los máximos de años anteriores no significa que los precios regresen a niveles previos, sino que aumentan a un ritmo más lento.
En ciudades fronterizas como Juárez, la depreciación del peso y el costo de bienes importados pueden añadir presión sobre alimentos, mercancías y servicios vinculados con Estados Unidos.
Los próximos datos de inflación y las decisiones de Banco de México serán clave para determinar si el repunte es temporal o modifica las expectativas para el cierre del año.
METROPLEX NOTICIAS