Los hutíes de Yemen afirmaron haber atacado con misiles y drones una instalación de Saudi Aramco en Riad, donde se observó fuego y humo durante el sábado.
El grupo señaló que la acción fue una respuesta a ataques sauditas contra Saná y otras provincias de Yemen.
El episodio aumenta la tensión regional porque Arabia Saudita es uno de los principales productores de petróleo del mundo y Aramco es una empresa estratégica para el mercado energético.
Cualquier daño prolongado a infraestructura petrolera puede influir en precios internacionales, seguros, transporte y expectativas de suministro.
Las autoridades sauditas deberán determinar el alcance real del incidente y si la operación afectó producción o distribución de combustibles.
El conflicto de Yemen mantiene múltiples actores y alianzas regionales, por lo que cada ataque puede generar represalias y ampliar el riesgo de una escalada.
Para consumidores fuera de la región, incluido México, el principal efecto potencial sería económico si la tensión llegara a alterar de forma sostenida los mercados de energía.
METROPLEX NOTICIAS