El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que Irán deberá reducir de manera significativa su capacidad de enriquecimiento nuclear para alcanzar un acuerdo que permita terminar la guerra.
Vance sostuvo en una entrevista con Reuters que Washington no aceptará únicamente promesas y espera acciones verificables por parte de Teherán.
Las negociaciones enfrentan dificultades adicionales porque Estados Unidos afirma no tener claridad completa sobre cómo se toman actualmente las decisiones dentro del liderazgo iraní.
El conflicto ha alterado mercados energéticos, rutas marítimas y precios internacionales, por lo que cualquier avance diplomático tendría efectos más allá de Medio Oriente.
Irán ha utilizado el estrecho de Ormuz y otras rutas de navegación como elemento de presión, mientras Estados Unidos mantiene exigencias relacionadas con el programa nuclear.
Para México, la prolongación de la guerra puede impactar indirectamente en combustibles, transporte, inflación y mercados financieros.
Las declaraciones de Vance representan la posición negociadora estadounidense; no existe todavía un acuerdo definitivo y las conversaciones continúan abiertas.
METROPLEX NOTICIAS